Dalías arde durante este fin de semana. Finalizan las fiestas del Cristo de la Luz y un año más el cielo se llenará de cohetes y fuego gracias al fervor de este pueblo por una talla venerada en toda la provincia de Almería, que llega a reunir a cientos de miles de personas en un evento declarado como Fiesta de Interés Turístico Nacional de Andalucía.

Piratas, no se conoce el número exacto de artefactos pirotécnicos que surcarán el cielo durante la noche del domingo, es uno de los secretos mejor guardados, pero son miles y miles los que son encendidos por peñas como las del ‘Cohete’, ‘La Luz’, ‘Festivaleros’, etc., muchos de ellos en cumplimiento de una promesa o en agradecimiento al Cristo de la Luz.

Las fiestas como tal arrancaron el pasado fin de semana y desde entonces no ha cesado la llegada de peregrinos a Dalías. Este año parece que se batirán todos los récords en lo relativo al número de visitantes y, si tenemos en cuenta que hace dos años fueron unos 430.000 los que subieron hasta este pueblo del poniente almeriense, las cifras pueden llegar a marear al más pintado.

Bucaneros, aunque en Dalías se están desarrollando todo tipo de actividades, que podéis consultar desde el primer día en la agenda de Weeky, si todavía no os habéis animado a pasar por este pueblo, estáis de enhorabuena porque los días fuertes de esta celebración comienzan hoy mismo, jueves, ya que es cuando se espera a gran parte de los peregrinos que hasta el domingo acompañarán al Cristo de la Luz.

Subir a Dalías pude hacerse de muchas formas, pero muchos optan por coger la carretera que va desde Pampanico, en El Ejido, hasta este municipio, que se queda pequeña ante la afluencia de personas, y en la que a partir de este jueves están en funcionamiento una serie de casetas de asistencia y puestos de socorro para atender a todo aquel que lo necesite.

¡Ojo al parche! Si vais el domingo a Dalías a ver la lluvia de cohetes tened en cuenta una cosa: No son sólo miles los artefactos en el cielo, sino que en el transcurso de esa jornada es cuando más personas discurren por el pueblo, cerca de 90.000 el último año, así que tendréis que ir con calma y con tiempo.

No se conoce el origen de la devoción al Cristo de la Luz de Dalías, aunque algunas leyendas poco fidedignas la sitúan en el siglo XVI, si bien en 1804 ya se menciona a la imagen en una carta escrita por el párroco local al obispo de Granada con motivo de un terremoto.

Desgraciadamente, la talla original fue destruida durante la Guerra Civil, por lo que la actual llegó a Dalías en mayo de 1939 y es obra del imaginero sevillano Antonio Castillo Lastrucci, que con éste ejecutó el segundo de los 37 crucificados que realizaría durante toda su carrera.

Desde entonces el Cristo de la Luz se ha convertido de alguna forma en el patrón de todo el poniente de Almería, con una procesión celebrada el tercer domingo de septiembre en la que miles de personas se agolpan a su paso mientras se descarga un cohete tras otro, un espectáculo de pólvora y luz que tiene su clímax cuando el paso entra a la iglesia y permanece quieto mientras la noche se hace día.

Por cierto, también tenemos una historia curiosa y con algo de misterio en torno al Cristo de la Luz, pues en 1993 tuvo que ser rescatado del fuego que asoló la iglesia de Santa Maria de Ambrox que le da cobijo, al arder la techumbre y dos retablos del templo. El Cristo de la Luz fue sacado a pulso por unos vecinos que decidieron salvarlo de la quema y que, dicen algunos, apenas notaron el peso de la imagen como si hubiesen sido ayudados por una fuerza misteriosa. ¿Qué pensáis, piratas?

Ya que estáis por Dalías, os podéis dar el gustazo de visitar Celín y encontraros con la torre de Aljízar, que junto a la ermita de Celín forma un conjunto muy singular; los Baños de la Reina, los únicos de origen árabe completos en la provincia de Almería y el Pantano de la Reina.

Otros monumentos destacables son la Iglesia Parroquial de Dalías, situada en la Plaza de Arriba o del Ayuntamiento, la Iglesia Parroquial de San Miguel en Celín, la Santa Cruz, la Ermita de San Miguel, y el Casino de Dalías, un edificio de primeros del siglo XIX de estilo decimonónico que vertebra la sociedad daliense.

Como sin dos ruedas no anda un carro, y el camino se hace mejor con algo en la boca, podéis matar el gusanillo con un choto con ajos, una tortillica de présules, un poquito de ajo blanco, unos caracoles en salsa o un potaje de bacalao. Como veis, platos para todos los gustos.

Unidos todos como hermanos
cantemos mirando al azul
y gritemos alzando las manos
¡¡Viva el Cristo de la Luz!!

Imágenes: Hermandad del Cristo de la Luz