PRISIONIA

Sala Calíope, el Edén de las musas del ocio nocturno

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Era diciembre de 2013 cuando una gran fiesta de apertura con actuaciones en directo de Los Vinilos y La Gramola Pop daba por inaugurada la Sala Calíope, una de las discotecas más grandes y activas de la geografía almeriense. Está ubicada en la avenida principal de Aguadulce, pero no vayas a pensar por eso que el cotarro sólo se anima al llegar al verano; en invierno, la musa Calíope, conocida en la antigüedad por su bella voz y su elocuencia, tampoco  deja de frecuentar este atractivo local de fiesta.

caliopee

Desde aquella inauguración hasta nuestros días, son muchos y variados los artistas que han desfilado por el escenario de la Sala Calíope; Café Bombón, Decai, David Sancho, Los Pandilleros o Grupo Caimán son algunos de ellos. Por otra parte, es algo normal que esta gran discoteca de Roquetas organice fiestas temáticas con personajes del mundo de la televisión y de la farándula. Modelos (mises y míster de distintas provincias), actores, concursantes de programas como ‘Hombres, Mujeres y viceversa’, ‘Destino Eurovisión’ o ‘Gran Hermano’…

Como no podía ser menos en una gran discoteca, en la Sala Calíope también cuentan con pinchadiscos residentes que, una vez se ponen a los mandos de su mesa de mezclas, consiguen que quedarse parado en la pista de baile sea una tarea imposible, imprimiendo un ritmo frenético y marchoso en joven y entregado público.

Pero no te equivoques; dependiendo del día de la semana, puedes toparte con gente de cualquier edad. Por ejemplo, no es raro ver cómo se ofrecen talleres, desfiles de moda y clases de baile dentro de Sala Calíope en los que jóvenes y no tan jóvenes aprenden a bailar el tango argentino, una rumba, boleros o salsa.

Ubicación: Avenida Carlos III, 401 (junto a Supercor).

Horario: Abierto de tarde a noche, de miércoles a domingo (fines de semana, hasta las 07.00).

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Sobre el autor

No hay cantina de ningún puerto donde este pirata no haya fondeado. Gran experto en la navegación nocturna, tiene una visión prodigiosa para avistar garitos en los que poder echar unos buenos tragos de ron. Su instinto innato para la fiesta nos lleva a los lugares más insólitos. Disfruta tanto de la noche como del día y cuando los primeros rayos de sol entran por los camarotes, este pirata se pone sus mejores galas para pasear por museos, librerías, exposiciones y salas de arte.

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