Consejos para un picnic saludable en la playa

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Si leiste nuestro post sobre cómo ir de tapas sin destrozar nuestra dieta saludable, bien. Pero ahora el calor aprieta, las terrazas las dejamos para la noche y durante el día apetece playeo… Seguramente muchos os preguntaréis: ¿Y qué me llevo a la playa?

Bocadillo, coca-cola y patas fritas no son la respuesta, no, una vez más tendremos que adaptar nuestra alimentación saludable a las actividades del momento. En este caso es verdad que será un poco más difícil pero no imposible.

Tabulé

Tabulé

Algo habitual cuando nos vamos a pasar el día a la playa es saltarnos el desayuno o hacerlo ligero pensando “ya nos hincharemos cuando lleguemos” y esto es precisamente lo que hay que evitar. Por tanto hacer un desayuno potente para tener menos hambre a medio día será lo primero a considerar antes de empezar el día de playeo saludable. Ahora bien, hay que tener cuidado con no disparar la cantidad de pan que se come ese día por tanto si nos vamos a llevar un bocadillo a la playa, intentaremos hacer un desayuno sin pan que puede consistir en yogur con fruta troceada, frutos secos y algún cereal sin azúcares añadidos como la avena.

Un vez en la playa, nos podemos encontrar aquel perfil de playero que no se complica mucho la vida y se lleva una barra de pan con cualquier fiambre dentro y su cerveza o coca cola, o bien la típica familia que van preparados para abastecer a toda la playa durante una semana con tortillas, filetes empanados, bocadillos varios, alguna que otra ensalada de pasta y hasta postres.

Pues bien, te identifiques con uno u otro perfil habrá pequeños detalles que supondrán grandes cambios en lo saludable de tus picnics:

Humus con crudités

Humus con crudités

– Lo importante está en el interior. Con qué rellenes tu bocadillo o sándwich (preferiblemente) determinará su contenido calórico pues no será lo mismo meterle un paquete de salchichón que jamón york y tomate. Rellenos saludables: jamón york, tomate y aceite; aguacate con tomate y aceite o guacamole; humus de garbanzos; lechuga, tomate y aceite con queso; tortilla francesa con alguna verdura y aceite

– Más chicha y menos pan. Esto quiere decir que si el relleno podemos controlar que sea más sano, será lo principal siendo el pan más bien un acompañamiento. De hecho si se puede comer la tortilla o el guacamole por separado en otro recipiente y un poco de pan acompañando pues mejor.

– Vegetales to go. Ellos también tienen derecho a ir a la playa, tan solo necesitan un formato adecuado para esta. Por ejemplo si llevamos nevera o algo para mantener las bebidas frías quiere decir que podemos sustituir las bebidas azucaradas, carbonatadas por gazpacho y agua (imprescindible para evitar deshidratación).

Otra forma de llevarlas es en pipirrana (picadillo de tomate, pepino, pimiento y cebolla) o en palitos, crudités de zanahoria, pimiento, pepino, calabacín o lo que queramos, para acompañar el guacamole o humus, o simplemente comerlos como pasatiempos en lugar de las patatas fritas. También podemos preparar una ensalada fresquita de vegetales variados, cuscús o pasta si no se llevan bocadillos. ¡¡Ojo al parche!! La última vez que vi una ensalada de pasta no recuerdo haber visto un solo vegetal en ella! Estas ensaladas deben tener al menos cuatro vegetales diferentes y la pasta.

– Melón y sandía vs chocolate y pasteles. Estos dos manjares solo disponibles en verano merecen que se les de protagonismo frente a la bollería industrial que tenemos todo el año y que tanto nos hace lamentarnos frente a la báscula. La fruta de temporada siempre ayudará a tu alimentación saludable estés donde estés.

Aunque se tiende a pensar que las vacaciones no son tan divertidas sin comer de todo lo que se pueda y más, si os atrevéis a hacer estos pequeños cambios comprobaréis que divertirse, disfrutar, relajarse y cuidar la salud al mismo tiempo no son incompatibles. Echa un vistazo a nuestra sección de escapadas y naturaleza y ¡a por el playeo saludable!

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