Gádor, la tierra de los naranjos

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Gádor, la tierra de los naranjos.

Piratas, anclamos nuestras naves en la Villa de Gádor, un municipio ubicado en el Bajo Andarax que podría ser perfectamente la capital de los naranjos de la provincia de Almería. Un lugar en el que la historia y la tradición dan la mano al futuro, injustamente conocido en todo el país por el famoso crimen de Gádor, origen de la leyenda del ‘Hombre del Saco’.

Gádor, la tierra de los naranjos

Gádor

Sin embargo, Gádor, que debe su nombre a la cultura fenicio-ibérica, tiene un importante legado a sus espaldas. Aunque el pueblo tiene un origen árabe, en sus proximidades se encuentran el yacimiento del poblado de Los Millares, ruinas argáricas en las ramblas de Huéchar y Ciscarejo y restos romanos y bizantinos.

Gádor, la tierra de los naranjos

Los Millares

Aquellos que visiten los valles en los que se asienta Gádor podrán contemplar aún los sistemas de regadío impulsados hace siglos por los árabes, pasear acompañados por el olor del azahar entre naranjos y de golpe descubrir el rico legado minero del municipio, reciente en el tiempo pero capaz de dejar un singular paisaje de arqueologí­a industrial gracias a los restos de los complejos de explotación del azufre.

Gádor, la tierra de los naranjos

Gádor

Pero volvamos por un momento al pasado más lejano. Si lo hacemos, nos encontraremos con la necrópolis megalítica de Gádor, un yacimiento arqueológico que supone uno de los conjuntos funerarios más notables del sureste de la Península Ibérica, datado en la Edad de Cobre.

Esta necrópolis incluye distintos enterramientos megalíticos, tumbas con corredor, tumbas de falsa cúpula, etc.

En cuanto a los monumentos de Gádor, destaca la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora del Rosario, cuya construcción fue iniciada en el siglo XVII y concluida en el XVIII, que a pesar de sus orígenes barrocos es uno de los más potentes ejemplos del neoclásico almeriense, de planta rectangular organizada con tres naves de tres tramos, crucero y capilla mayor con cabecera poligonal.

Gádor, la tierra de los naranjos

Iglesia Parroquial de Nuestra Señora del Rosario

Si queréis pasar un buen rato y gozar con una buena fiesta, no dejéis de pasar por Gádor a finales de enero, en la celebración de San Sebastián, mediados de septiembre durante los fastos del Niño del Remedio, o a inicios de octubre, con motivo de la festividad de la Virgen del Rosario.

Gádor, la tierra de los naranjos

Gádor

Por supuesto, no hará falta que a estas alturas os recomendemos probar las naranjas de Gádor, ¿verdad? Pero si con este cítrico no os basta, podéis catar los ricos embutidos de la localidad, entre los que destaca una morcilla que compite de tú a tú con otras tan conocidas en la provincia como las de Serón o Los Gallardos.

Aunque ya hemos dicho que es injusto que se conozca a Gádor por este luctuoso hecho, no podemos dejar de pasar aunque sea de puntillas por la historia de Bernardo González, un niño de siete años natural de la localidad cercana de Pechina que acabó muerto para que el enfermo Francisco Ortega “El Moruno” pudiese usar sus mantecas en una suerte de loca cura para la tuberculosis que padecía.

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El caso acabó con el niño muerto, el enfermo fallecido en la cárcel, y con el curandero Francisco Leona y sus cómplices Agustina Rodríguez, Francisco Ortega y Julio Hernández “El Tonto” condenados al garrote vil. Curiosamente, sólo este último, el responsable de secuestrar al niño y origen del mito del “Sacamantecas” sería indultado por su supuesta deficiencia mental.

Un crimen macabro del que fue testigo el cortijo de San Patricio, cuyas ruinas se encuentran próximas al actual pueblo de Gádor.

Localización: Gádor

Gádor, la tierra de los naranjos

Periódico el crimen de Gádor Almería

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