Duendes y setas en Almería

2

El otoño, que a veces se disfraza de verano, es la estación que más juego a dado a lo contadores de historias. Duendes, elfos, hadas y setas son protagonistas de muchas leyendas que a los piratas gusta contar y escuchar. En Almería podemos acercarnos a la magia de ese bosque otoñal en varios lugares donde además podremos conocer sus encantos. Conferencias, charlas, visitas guiadas, recogida de setas y degustación de ‘micotapas’ nos esperan, en breve os iremos informando sobre las diferentes programaciones en este sentido. Y ya solo nos hará falta una cesta, una navaja y mucho cuidado. Este es el viaje que proponemos.

Otoño setas

Abla, paraíso de micólogos
Cuando las lluvias caen cuando deben, cosa no sencilla si hablamos de Almería, Sierra Nevada ofrece un panorama la mar de interesante para conocer en profundidad esos objetos tan codiciados que son las setas. Siempre con la ayuda de un experto, ojo al dato, podremos localizar y degustarlas pero lo recomendable es observarlas y dejarlas que sean uno de las habitantes mágicos del bosque si tenemos cualquier duda. El Área del Serbal es una buena zona donde ver entre sus pinares esta curioso ser vivo que no es animal ni vegetal sino todo lo contrario probar las tapas con este ingrediente tan otoñal en lo que llaman Micotapas, que es una ruta sabrosa de tapas por los bares de Abla.

setas

Serón, duendes y trasgos
Los Filabres encierra un tupido bosque de coníferas en donde poder ser un buen cazador de setas pues es nuestro gran pulmón verde donde las coníferas, aliadas de las setas, pueblan en mayoría su superficie. Si tomamos la carretera de las Menas podremos ver, además de lo que fue todo un pueblo minero, zonas forestales donde andar y observar a nuestros curiosos protagonistas. También podemos aprovechar la jornada visitando Serón y su Vía Verde en la ruta pirata que proponemos.

Serón

Sierro, refugio de otoño
También en los Filabres, este pueblecito como de cuento, con sus barrancos y laderas monumentales, es también un lugar muy generoso en setas y celebran desde hace pocos años su propia jornada micológica. Una razón más para acercarnos a este lugar de serpenteantes calles coronado por un remozado castillejo.

Sierro

Vélez Blanco
Viene celebrando jornadas desde hace cuatro años y tienen donde ver las setas pues Sierra María ofrece el escenario perfecto para ellas, siempre que la ecuación agua y temperatura fría se equilibren. Una buena idea es subir hacia el área de la Piza o al mismo jardín botánico y darnos un paseo entre los frutos del otoño, donde las setas estarán esperándonos. La oferta gastronómica del pueblo es de tal calibre que se ofrece como un aliciente más para visitarlo y apreciar sus encantos en esta ruta hecha para enamorarnos de Vélez Blanco.

Vélez Blanco

Comparte

Sobre el autor

Es el oteador de este galeón pirata. Catalejo en mano, nada más llegar a puerto, se adentra en terreno desconocido para descubrirnos enclaves espectaculares cuya existencia es ignorada, incluso, por los propios lugareños. Tiene el don de retratar en forma de dibujos aquello que ven sus ojos y que otros ni imaginan. Ahora bien, le pierden las fiestas populares y si coinciden con alguna de sus expediciones, su regreso puede durar días.